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Relato

Llegando a casa después de la ofrenda mi cabeza iba dando vueltas a muchos pensamientos. Me dolían los pies, la cintura estaba cansada de aguantar el peso de la falda, en total con los moños y todo llevaría más de 8 kilos encima. La movilidad limitada, el corpiño y la mantilla no me dejaban moverme mucho. Además una treintena o más de ganchos en el pelo, laca, el pelo dolorido por el peinado. No podía más.

Pero, ¿ y si hablamos de sensaciones?

El desfile por las calles de valencia, la música acompañando cada paso, el ambiente, el olor a
pólvora, la gente observando y haciéndonos fotografías como si fuéramos famosas, los focos iluminando cada parte de tu cuerpo, el maravilloso vestido que se balancea mientras sigues el paquito el chocolatero. Giras la esquina, se acerca el momento de entrar en la plaza de la Virgen. Ahí hasta al más ateo se le ponen los pelos de punta. Entras, la luz te inunda, los ojos de la mare de déu que te observa, piensas, pides, das gracias por ese momento, un beso al ramo y lo entregas. Es una sensación que hay que vivirla para saber de qué estoy hablando.

Y llegados el día 20, el cansancio que llevas encima es indescriptible, pero por suerte no es por hacer proyectos, o quedarse estudiando mco varias noches, no, es un cansancio por el que casi hasta das las gracias, por estos días, por desconectar, por haber vivido 5 días al máximo. Una gran sensación.

Fallas 2012. 

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Hoy mi hermana me ha dicho de decorar la casa con cosas de Navidad. Ella es mayor que yo y ya hace tiempo que perdió esa ilusión, por eso le he dicho enseguida que sí.

Buscando cosas que colgar en el árbol y por casa he encontrado unas figuritas que hice cuando tendría unos 11 años, las de cerámica, y unos 13, las de corcho. Me parece muy graciosa la cara del ángel del medio, y recuerdo que lo hice muchísimas ganas. Entonces me parecían preciosos, ahora es más gracioso que otra cosa, pero bueno, representan una etapa muy bonita y que echo de menos. Los de corcho se notan más es el esmero y que iba aprendiendo. Recuerdo que tuve que practicar mucho para tener pulso y poder hacer la línea del ojo del ángel.

Ahora que llegan estas fechas nos hacemos propósitos para el año nuevo, que muchas veces no cumplimos, pero que nos gusta soñarlos. Yo para este año que viene tengo dos muy importantes para mí, uno es no perder la ilusión por nada, y el otro volver a pintar.

¿Y vosotros?

Lugares vacíos llenos de historias. Perdido en lo alto de una montaña, pocos saben llegar. Una base militar con brisas de viento que invitan a entrar dentro de un lugar que tiene un toque de tenebrismo. El vandalismo se ha hecho cargo de todo. Poco queda que no esté roto, pintado, derrumbado. Un helipuerto destaca bajo los edificios, y el paisaje que puedes observar desde allí te encoje el corazón.

Entrar por las puertas es estar dispuesto a recrear que pasó allí. Inventar historias, ver algo muerto con vida. Ver los fantasmas del tiempo pasar. Es peligroso, puede caerse algo en cualquier momento, pero he de reconocer que es emocionante, a pesar de que soy anti guerra y ese lugar fue un día centro de acciones militares.

Una pista de frontón, puertas que preguntan, una ventana como cuadro, escaleras que se caen. Lugares que un día estuvieron en un interior que ahora son intimidados por las nubes.

Un interior no tiene porque ser bonito. Este es misterioso, intrigante, imaginativo. Es para pararse un rato. Hacer una visita por cada rincón, por cada habitación, cada puerta que es posible atravesar. Me gusta mucho este lugar por todo lo que mi mente es capaz de imaginar en un momento.

(Victoria y Javier. Bejís 2010. Fotografía realizada por la autora)

Ella es todo. Nos llevamos apenas 3 años y hemos vivido en la misma habitación hasta el año pasado. Mi modelo, amiga, protectora, compañera de juegos, bromas y de secretos. Siempre animándome,  siempre ahí. Gran artista, fotógrafa, dibujanta. Con una cámara muy básica sabe hacer cosas maravillosas. Y cuando tiene inspiración hace unos dibujos preciosos. Yo envidio su fuerza interior, su tipo y muchas más cosas, ella envidia de mi mis ojos, desearía robarlos. Su pelo cambia según su estado de ánimo en un época. Ha pasado por el rubio, rojo, chocolate, negro… Ella es la que me aconseja, mi gurú para muchas cosas, desde si me queda bien una ropa hasta los dilemas que mi cabeza puede tener. Ya no compartimos habitación y se nota, no nos contamos tantas cosas como antes, pero seguimos siendo un apoyo la una a la otra, somos confidentes y cómplices.

Él. Él me puso el nombre. Quería que yo fuera un chico y al ser chica mi madre le dejó elegir mi nombre. Me encanta. Con él me llevo más, 6 años. Pero eso nunca ha sido un problema. Habré jugado a las barbies, pero también a los coches y al fútbol en la videoconsola. Siempre me ha cuidado mucho, se preocupa por que estudie, quiere que no siga sus fallos. A veces hace más la función de padre que mi padre, pero es algo gracioso. Tiene ilusión y le gusta soñar. Siempre que ve algo que me puede interesar me lo manda. Trabajador, disfruta mucho cuando algo le gusta. Ahora ya no vive en casa (su habitación es la que he ocupado yo), está en Madrid, y viene de tarde en tarde, aunque cuando viene es como si siempre estuviera en casa.

La foto es en Bejís, el verano del 2010. Últimamente tenemos pocas fotos juntos, y esta en la que aparecen ella y él me gusta mucho. Se ve complicidad, naturalidad a pesar del punto gracioso. la foto la hice yo, la luz es del mediodía en Agosto, que es cuando vamos allí. Son mis hermanos y son mucho para mí.


La foto como se puede ver es en Bilbao, una vista del Guggenheim a las 7 de la mañana. He escogido la foto por la historia que tiene detrás. En el puente de Octubre me fui con una amiga al País Vasco a un encuentro de voluntarios de Adsis (en Navidad y verano realiza experiencias solidarias para jóvenes en las que juegas con niños, enseñas el idioma, acompañas a ancianos y otras actividades según el ámbito que elijas, y este encuentro era con gente de todo el país, compartir lo vivido, conocer otras perspectivas y acciones). La historia que entraña la foto es la siguiente: el lugar al que íbamos era Orduña, pero el autobús llegaba a Bilbao, así que nos tenían que recoger. Yo nunca había estado en esta zona y me dije a mi misma que no me iba sin ver el Guggenheim. El viaje fue de noche, y llegamos allí media hora antes de lo previsto, sobre las 7 de la mañana, así que decididas preguntamos como llegar, cogimos un mapa y nos metimos en el metro, a la aventura. No fue difícil llegar la verdad. Emocionadas con el suceso nos hicimos varias fotos y aunque el flash distorsiona un poco la imagen ( sobre todo en las farolas de la derecha), ésta  me gusta mucho, por la tonalidad de las horas de la mañana, el reflejo de las luces en el ría del Nervión y el significado. Conseguí ver el museo, aunque nos tuvimos que ir enseguida porque venían a recogernos (y menuda nos calló por haber ido sin decir nada, pero no me arrepiento para nada de lo vivido), y además fue una gran sensación de estar en el puente frente al museo, sin nadie en los alrededores, y decir, reto conseguido. Fue una viaje que recuerdo con especial cariño y sé que volveré, pero esta vez a horas mas razonables y con más tiempo. 

Añado dos fotos más, una con la amiga con la que fui, ya que afianzamos la amistad, pues de 70 personas que fuimos en total solo la conocía a ella, y la otra una foto del mismo sitio sin flash, pues la oscuridad hace que los reflejos resalten más y se observa mejor las horas de la mañana que eran.

Muchas veces cuando nos hablan de arte solo lo relacionamos con la pintura o la escultura, cuando creo que la palabra va mucho más lejos.

Según la enciclopedia el arte es “el acto o facultad mediante el cual, valiéndose de la materia, de la imagen o del sonido, imita o expresa el hombre lo material o inmaterial”.

Si buscamos en Internet, obtenemos la siguiente definición:

“El arte es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa, a través del cual se expresan ideasemociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos, como los plásticoslingüísticossonoros o mixtos”.

Antiguamente las reflexiones sobre arte abarcaban tanto al pintor, al arquitecto, al poeta, al tapicero, carpintero. No se hacía distinción entre artista y artesano.

Para Leonardo Da Vinci el arte es un modo de conocimiento del universo.

Supongo que por la típica clasificación del arte en las 7 bellas artes es el motivo de tan limitada visión, pero con el avance de los tiempos creo que se debería ampliar esa clasificación.

Como se puede apreciar es un tema un tanto complejo y dudo que algún día se llegue a un acuerdo sobre qué es exactamente el arte, y qué incluye el arte. Pero yo estoy de acuerdo con que el arte es la expresión de ideas, sentimiento y cualquier cosa que nos pase por la cabeza mediante el uso de unos recursos.


Por eso el arte con arena me parece increíble, o como hay artistas que con objetos y luz forman sombras con formas perfectamente reconocibles. Hay personas que captan el arte con una fotografía, y otros que en un trozo de madera te harán una gran creación. El bordado, el patchwork, incluso podría considerar la cocina  y muchas cosas más que podría ir nombrando. Hasta a mi me parece arte la forma en la que están recortados algunos arbustos, la colocación de los jardines, la mezcla de flores y colores. Y muchas más cosas de las cuales ahora no me acuerdo o que no he escuchado hablar seguro que se pueden considerar arte. Porque el arte sale de nuestros sentidos, de nuestra visión del mundo, de la propia creación de ese mundo.

Aprovecho para recomendar la página web en la que he hecho estas nubes de palabras. Es muy fácil de utilizar y da resultados muy buenos. Puedes elegir la colocación de las palabras y el color. Creo que es una forma divertida de montar textos y jugar con ellos.

http://www.wordle.net/

Aunque a veces la debería aplicar más, tengo una pequeña filosofía de vida:

“De todo lo malo se puede sacar algo bueno”

Solo es cuestión de darle la vuelta a las circunstancias, intentar ver la parte positiva y no embajonarse. Es cierto que es muy difícil y los problemas que podamos vivir (que aunque seamos jóvenes creo que todos hemos sufrido bastante ya en esta vida) no son fáciles de olvidar, pero creo que es una buena forma de no quedarse atrás, en el pasado, en lo malo. Creo que es una forma de intentar seguir adelante, mirar un poco más allá, y llegar a pensar, bueno, pues al menos ha servido para que…

Por propia experiencia he ido comprobando que funciona. Está claro que hay algunos puntos que son demasiado fuertes y poco bueno se puede sacar, pero os animo aunque sea por una vez seguir mi pequeña filosofía, porque tras la tormenta siempre sale la luz y el color.

(Doble arcoiris en Bejís. Ana Mª Navarro. Septiembre 2011)