archivo

Poesía

Aunque ya ha cambiado un poco la situación que me hizo escribir este… poema, me gusta bastante. Escribir es algo que es relativamente reciente dentro de mis gustos, unos 4 años, pero hay cosas que cuando las releo me sorprendo de mi misma. No es poesía, no rima, pero tiene ese toque que lo califica como poema. No espero que guste, pero si que lo disfrutéis.

Pacto

Las palabras brotan en la mente con el más puro silencio propio de un laberinto sin salida.

El qué tal se ha vuelto superfluo, vacío y sin sentido alguno más que el rutinario.

Mis miedos han empezado a cumplirse antes de lo pactado, y la situación se escapa de mis manos.

Los dedos manchados de pintura ya no existen, los acordes de la risa volaron para no volver.

Y sólo un desierto me susurra: estás sola.

La costumbre hace que los problemas viajen conmigo, la soledad es la otra compañera, aunque las lágrimas siguen cayendo al mar de los desastres.

Y ya no vuela esa mariposa feliz de un lugar a otro, se ha vuelto a hacer capullo y encerrada en sí misma escapa y huye del ruido del mundo.

Los pilares caen como casa en ruinas y nada sostiene unos ideales machacados por una voz familiar.

El universo es más oscuro aún y lo sé y me mata. Pero el escapar de la cárcel que ahora mismo me tiene prisionera es el primer paso para encender la luz, aunque sólo sea una pequeña vela.

Caminante de sueños poco comprendidos, y que uno sólo hace que no tropiece. Ilusa de la felicidad que un día tuvo y que no dejó escapar, pero que alguien la robó para ser yo la esclava de sus palabras.

Y aunque no pueda más, el verde significado me dice que ande a pesar de las heridas. Que duele, pero que soy fuerte. Sólo que yo sigo sin creérmelo.

31/10/11

(Fotografía: Exposición Infancia, UNICEF, Lucía Ibáñez Martínez. junio 2011)

Si cuarenta mil niños sucumben diaramente
en el purgatorio del hambre y de la sed
si la tortura de los pobres cuerpos
envilece una a una a las almas
y si el poder se ufana de sus cuarentenas
o si los pobres de solemnidad
son cada vez menos solemnes y más pobres
ya es bastante grave
que un solo hombre
o una sola mujer
contemplen distraídos el horizonte neutro.

Pero en cambio es atroz
sencillamente atroz
si es la humanidad la que se encoge de hombros.

Desganas, Mario Benedetti

Alguien me dijo una vez que los poetas tenían

                                                                       sus días contados,

porque la estrella que más brillaba en cielo,

                                                                  era un satélite espacial.

Viajando en el coche veo algo brillar en ese universo,

 y no sé si es satélite o piedra ardiendo, pero me hace pensar.

Para ti la poesía será la metáfora menos entendible del papel.

Otro dirá que es la rima más perfecta,que salga de su cabeza,y que además, sea bella.

Para otra la poesía será el día a día que pesa sobre sus dedos deseosos de escribir.

Para alguien la poesía será el sueño, la meta, la ilusión o la derrota de su hoy.

Algún anónimo dirá que es el triste desamor lo que le lleva a la inspiración, o la rabia de dentro de su corazón.

Para muchos la poesía es cosa del pasado, de mujeres ricas y poetas afeminados, que buscan el éxito entre aires de Góngora y generaciones de número 27.

Y para mí, la Poesía (con mayúscula) puede ser cualquier cosa que salga de la tinta de tu mano, la mente pensante que acaba un largo día, el sentimiento escondido tras unos ojos verdes.        Mientras surja de lo más profundo de tu ser, y tenga significado para ti, me da igual que la estrella más brillante sea un satélite,

 porque la poesía

 no tendrá los días contados

mientras nosotros

sigamos

AQUÍ.

(Ana Mª Navarro, 5/12/10)