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Archivo del Autor: lomographylife

El 16 de Octubre de 2011, aprovechando que pasaba unos días en Cuenca, visité la Fundación Antonio Pérez y el Museo de Arte Abstracto, lugares que me encantan y a los que intento acudir siempre que puedo, como ya he comentado en otras ocasiones. En primer lugar fui a la Fundación, comentada anteriormente, y más tarde al Museo de Arte Abstracto.

El Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, está situado en las Casas Colgadas, edificio medieval construido a finales del siglo XV sobre la Hoz del Huécar que es un icono de esta ciudad. Por este motivo es un conjunto totalmente artístico, pues engloba obras de Arte, una Arquitectura tan especial como la de las Casas Colgadas, y un paisaje que envuelve de la mejor forma esta riqueza cultural.

Este museo fue abierto en 1966, fundado por Fernando Zóbel, quien donó su colección a la Fundación. Desde entonces incrementó, albergando de forma permanente una colección de pinturas y esculturas de artistas españoles de la generación abstracta de los años 50 y 60. Son artistas como Chillida, Millares, Palazuelo, Saura, Torner o Zóbel, que configuraron muchas tendencias abstractas significativas en el Arte en España a mediados del siglo XX. Pero, además de estas exposiciones permanentes, cuenta con espacios para exposiciones temporales de artistas contemporáneos y tendencias de la modernidad.

Nada más entrar, tras subir unas escaleras, encontramos la primera sala, abierta a la recepción, a modo de escenario. En ella se exponen temporalmente esculturas sobre un bloque de mármol, y dan comienzo a un paseo alrededor de obras fantásticas que no dejan indiferente.

(Fotografías: Esculturas de Palazuelo (6 de Octubre de 2011) y Chillida (2009). Lucía López Hidalgo)
Empezamos a recorrer así pasillos y salas en las que predomina el color blanco, la luz, y la sencillez en la composición. Espacios que se encuentran en armonía con la fachada, a pesar de los estilos artísticos tan diferentes. La prueba de ello es una sala, por la que siento un especial interés. Se trata de un espacio tranquilo, apacible, que pide detener el paso y el tiempo, observar, y disfrutar. Es más, me atrevería a decir que las obras de Arte que puede que se lleven casi todo el protagonismo en este lugar son el paisaje, y los balcones de la fachada que se pueden observar tras la enorme cristalera. A un lado, un banco, que permite elegir en qué dirección decides mirar…
(Fotografía: Sala para silenciar. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Continuamos el camino para disfrutar de una sala que para mí, roza la perfección. Es un lugar para aislarse, sentir o sentirse y dejar fluir sensaciones. Es pacífico, tranquilo y sencillo en apariencia. Uno de los motivos por los que me fascina esta sala es por la introducción del paisaje que se ve por las ventanas como una serie de cuadros integrados en esa pared tan pura. Al igual que ocurre en la Fundación Antonio Pérez, los vanos, la Naturaleza, adquieren una importancia del mismo nivel que el de las obras de Arte.

Además, es agradable descubrir que este espacio despierta sensaciones en todo espectador que entre en él. Sobre todo, y curiosamente, suelen disfrutar los niños, pues encuentran aquí un lugar cómodo, tranquilo, con esculturas que despiertan su curiosidad.

(Fotografías: Sala para pensar. Fotografías de la izquierda tomadas el 6 de Octubre de 2011. Fotografía de la derecha del 2009. Lucía López Hidalgo)

A continuación, una sala también interesante, pero de aspecto más acogedor, humilde y sencillo es en la que comparten protagonismo principalmente Antonio Saura y Fernando Zóbel. Se trata de un espacio más cálido, más recogido, que nos pinta un interior en blanco y negro por el color predominante de las obras. Básicamente es un gran espacio que se divide a su vez en otros más pequeños dedicados con breves obras a diferentes artistas. En el centro, Brigitte Bardot de Antonio Saura, acaparando todas las miradas…

(Fotografías: Sala para Brigitte Bardot. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

De todos los artistas que participan en el Museo, destacar especialmente a Antonio Saura y Fernando Zóbel, pues son dos artistas que siempre han despertado una especial curiosidad sobre su obra y su vida. En el caso de Antonio Saura, decir que me parece más inquietante la sala dedicada a su obra en la Fundación Antonio Pérez, aunque sus cuadros son agradecido también en el Museo de Arte Abstracto. Sin embargo, su esencia está más presenta en la Fundació, su sala es un mundo, su mundo.

Respecto a Zóbel, en primer lugar destacar su técnica, suave, delicada y elegante. Esta técnica es similar a la de Torner, aprendida en la misma Escuela. Sin embargo, el carácter de Torner tan geométrico hace despertar menos sensaciones en mí.

(Fotografías: Primera, Zóbel. Segunda, Torner. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Por otra parte, de Zóbel, destacar su trabajo tan detallista y cuidado. Sus estudios de la luz, los colores, son verdaderamente increíbles. Es probablemente por este carácter por lo que es uno de mis pintores favoritos. Su actitud tan cuidada es sin lugar a dudas admirable, y es por eso que es un auténtico placer poder ver sus cuadernos de notas. Es increíble cómo unas “simples” anotaciones pueden ser Arte. Su estilo artístico habla por sí solo, el Arte Abstracto Lírico.

(Fotografías: Cuadernos de notas de Zóbel. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Por ello, queda sólo agradecer a mi padre que sepa comprender y compartir mi admiración por la pintura de Zóbel, y que me regalara un cuaderno de facsímiles de sus dibujos y apuntes (Viajar, dibujar, pintar). Y por supuesto, envidiar que pudiera conocer al pintor cuando era pequeño,  recordando y reviviendo anécdotas y palabras suyas.

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El 16 de Octubre de 2011, aprovechando que pasaba unos días en Cuenca, visité la Fundación Antonio Pérez y el Museo de Arte Abstracto, lugares que me encantan y a los que intento acudir siempre que puedo, como ya he comentado en otras ocasiones.

En primer lugar fui con mi padre a la Fundación Antonio Pérez, lugar que recoge la esencia de la vida de Antonio Pérez. Él es un coleccionista de Arte, de historias, experiencias y amistades, fundamentalmente basadas en el Arte y la Literatura. Pero a su vez es un artista, no menos importante que los de las obras que este museo recoge. Sobre todo, es un personaje interesante para indagar en él, conocerlo y disfrutar de su cultura, su experiencia, su integridad.

La Fundación está situada en la Ronda de Julián Romero, cerca de la Catedral de Cuenca y las Casas Colgadas, lo que la coloca en un entorno histórico, cultural y artístico enriquecedor. El edificio es un antiguo Convento de las Carmelitas Descalzas (siglo XVII) que fue más tarde rehabilitado y acondicionado.

El contenido se resume en colecciones de obras de artistas con los que Antonio Pérez ha compartido amistad, trabajo y/o complicidad. Además, encontramos una serie de elementos repartidos por el interior del edificio que se tratan de objetos que ha encontrado por la calle y que ha considerado interesantes, de los que ha hecho un Arte.

(Fotografía: Fundación Antonio Pérez. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre 2011)

Nada más entrar encontramos una primera sala en la que aparece un breve texto que describe el contenido del Museo, junto con una serie de obras de artistas que participan en la Fundación. Antonio Pérez deja escrito en un panel en la pared “En mi primer viaje a Cuenca (1957) conocí a Manolo Millares y Antonio Saura, con ellos empezó esta colección. Más tarde en París tuve ocasión de vivir la amistad y el trabajo con diversos pintores. Cuarenta años más tarde la colección vuelve a su lugar de origen”. Y así, con esta agradable sensación por descubrir, empieza un paseo muy especial por una serie de salas e historias que cada día enseñan algo nuevo.

Sus exposiciones pueden resumirse en la exposición permanente correspondiente a la colección de Antonio Pérez y exposiciones temporales que se sitúan en una sala con aspecto de túnel rocoso, y en la antigua iglesia del Convento. Sin lugar a dudas, un elemento más de las exposiciones, es la propia Arquitectura. Las salas se reparten en diversas alturas, unidas por escaleras, recibidores y pasillos, y se entrecruzan, creando un espacio totalmente laberíntico. Esto lo hace, a mi parecer, más interesante, pues despierta ese interés por investigar, buscar, y encontrar espacios y obras que te hacen sentir que sólo tú has podido llegar a ellos.

(Fotografías: Objetos de la calle. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre 2011)

Tras una primera sala introductoria, encontramos varias salas en las que podemos ver esos objetos recogidos de la calle, que transforma en objetos artísticos únicos y personales. Entre ellos quiero destacar estos tres, por diferentes motivos. La chapa, en la que aparecen las frases “Dios ha muerto. Marx ha muerto. Y yo estoy mu malito” siempre me ha gustado, supongo que en gran parte porque me recuerda al humor irónico y cercano de un gran amigo de mi familia. La segunda fotografía muestra el tipo de retrato que realiza Antonio Pérez que se ha convertido en un símbolo. Se trata de la transformación de una lata en la representación de una figura, fruto de la imaginación de este artista. Por último, el bote de cristal que contiene semillas de cardo, que pueden ser conocidas como “molinillo” o “abuelo”. Cada vez que lo veo me transmite sensaciones, pensamientos, ideas… Recuerdo cuando de pequeña los cogía, pensaba en un deseo, y los soplaba, deseando que se fueran muy lejos para poder cumplirse. Por ello, ver ese bote es como ver los sueños que ha tenido una persona, que los guarda (pues espero que no estén encerrados), y que los puede recordar con tan solo mirarlos.

(Fotografía: Antonio Pérez. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Esta fotografía, que se encuentra en el Museo en la Sala de la chimenea, la he querido destacar porque me resulta especialmente original y personal. Se trata de una foto en la que aparece retratado Antonio Saura. Sobre la fotografía, en su rostro, una lata, que no sólo sirve como firma de Antonio, sino que me resulta un modo de o bien ser retratados todos (podría ser cualquiera), o bien de retratarse únicamente a él, uniendo los retratos que él realiza con latas al retrato que le realizan a él, siendo así su creación totalmente individualizada, un signo de identidad.

(Fotografía: Fundación Antonio Pérez. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

A continuación encontramos ese conjunto irregular y aleatorio de salas que recogen obras de diversos artistas como Chillida, Millares, Palazuelo, Saura, Torner o Zóbel. Algunas de estas salas son Sala Manolo Millares, Sala Lucebert, Sala Nuevas Geometrías o Sala Antojos. Estos espacios consiguen envolvernos en Arte en estado puro, en expresiones de todo tipo, arquitectónicas, pictóricas, escultóricas… Además, de forma muy especial, el edificio integra el exterior (el paisaje conquense) en el interior. Lo hace a través de las ventanas, que se colocan entre las obras de Arte, siendo así un elemento más en esta composición. Las ventanas se convierten en marcos, cuyos cuadros son paisajes dinámicos, que cambian dependiendo de la posición del espectador. Éstas además ayudan a comprender al público el objeto de inspiración que era, para muchos de los artistas que allí exponen, Cuenca.

(Fotografías: Paisajes desde el interior de la Fundación. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Dentro de las salas de exposición permanente, siento especial interés por la que está dedicada íntegramente a Antonio Saura, pintor que vivió durante muchos años en la Calle de San Pedro, en Cuenca, y para quien trabajaron algunos años mi abuela y bisabuela. Pintor personal, con carácter, y en cierto modo provocador, pero sobre todo coherente.

(Fotografías: Sala de Antonio Saura. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Por último, encontramos las salas correspondientes a las exposiciones temporales. Además de su funcionalidad, su Arquitectura también es diferente. En la primera sala, el espacio se asemeja a una cueva, una pequeña gruta, lo que da una sensación acogedora. La segunda, todo lo contrario. Se trata de una sala amplia, de techo alto, pues era la antigua iglesia del Convento.

(Fotografías: Salas de exposiciones temporales. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Finalmente, quiero terminar con una fotografía que tomé en esta visita, que podría considerarse un triple retrato. En ella aparecemos Antonio Saura en una fotografía expuesta en el Museo, y mi padre y yo en el reflejo del cristal. Se trata de un breve resumen de lo que fue esa mañana…

…Un recuerdo para inmortalizar

(Fotografía: Domingo con Antonio Pérez. Lucía López Hidalgo. 6 de Octubre de 2011)

Un hecho que por un lado siempre me ha entristecido, pero que por otro me ha hecho valorar cada detalle es que una vez abandonemos nuestra existencia dejaremos trozos de tierra sin pisar, libros sin leer, canciones sin escuchar, y Arte en general sin descubrir, que podría habernos hecho sentir, haber significado e incluso influido en nuestras vidas de un modo que nunca sabremos ni disfrutaremos. Es por ello que cuanto más conocemos, más queremos encontrar, más necesidad tenemos de hallar sensaciones y emociones con las que sentirnos identificados.

Me atrevo a decir que llegados a cierto punto (ya sea de madurez o cultura), necesitamos encontrar artistas nuevos, artistas desconocidos por descubrir que nos aporten unas vibraciones especiales, exclusivas, que sólo conozcamos nosotros, respecto a un entorno cercano. Realmente creo que llega ese momento en el que tratas de buscar Arte con el que identificarte de una forma “no-masiva”. ¿Cuántas canciones no llegaremos a escuchar nunca y habrían conseguido hacernos vibrar, o cuántas fotografías nos habrían abierto la mente, hecho sentir, o incluso ayudado a tomar una decisión importante?

A menudo, cuando pensamos en exposiciones, nos imaginamos salas en las que las obras de Arte se encuentran físicamente, entre las cuales paseas, interactuando en cierto modo con ellas. Pero por suerte, toda esta fuente inagotable de culturas, de ideas y de Artes convive también en Internet, permitiéndonos llegar a lugares inimaginables. Es por ello que he decidido seleccionar una serie fotografías de exposiciones que se realizan online, organizadas y formadas por artistas “anónimos”, cuya capacidad creativa es indudable. Es un modo de unificar el Arte internacional, de forma enriquecedora y accesible a todos nosotros.

En primer lugar, una exposición sencilla en el contenido, pero potente en su conjunto. Es decir, si tomásemos cada fotografía por separado, probablemente nos resultarían pobres, no por la composición ni la técnica, sino por la idea que transmite. Sin embargo, unidas adquieren un sentido artístico. Es por lo tanto, un modo de compartir cada talento, unirlo y formar un único Arte.

(Fotografías, de izquierda a derecha: Vandalized Stop Sign in Montreal, Antonio Lacovelli; Art, Fotologic; Arts, Pbo31).

Se trata de “Word Art” (http://www.flickr.com/photos/chrysti/galleries/72157622388448970/with/240543580/#photo_240543580), creada por ArtByChrysti. Es un conjunto de imágenes en las que se puede observar la palabra “Art” consiguiéndose con el encuadre fundamentalmente, jugando con la fragmentación de la realidad, o en el ingenio de los vándalos al transformar la señal de Stop en la que aparecía “ARRET” en “ART”.

Siguiendo esta línea en la que se unen las palabras con la fotografía está la exposición “Messages”, de SusannahConway (http://www.flickr.com/photos/inkonmyfingers/galleries/72157622707194758/). Se trata de una serie de mensajes, en su mayoría positivos, transmitidos de una forma sencilla, directa, espontánea. Curiosamente, la mayoría de las fotografías son instantáneas, lo que ayuda a que esas notas sean más personales. Es una exposición en la que su encanto radica precisamente en su claridad y simplicidad.

(Fotografías, de izquierda a derecha: (dos primeras) Sin título, Harpy; Send your love, Milkysoldier; Sin título, Harpy.)

Una exposición que me ha llamado especialmente la atención es “In search of inspiration” (En busca de la inspiración, http://www.flickr.com/photos/teepee1/galleries/72157622251360899/) de Trapac, pues permite plasmar la personalidad libre de cada artista, sin límites y sin pautas. Es una idea abierta, amplia, en la que se puede indagar en el carácter de cada fotógrafo. Y, en caso de sentir especial curiosidad por alguno de ellos, siempre se puede investigar más sobre el estilo individual del artista.

(Fotografías, de izquierda a derecha: Besieged, Slimmer_jimmer; transfer1, Bingo Little; Judith, bluest_girl.)

Es curioso porque, en general, al observar el perfil de cada artista me han sorprendido de un modo peyorativo. Es decir, la exposición considero que ha formado un conjunto fuerte, creativo y expresivo. incluso si se toman muchas de las obras por separado.Sin embargo, si hubieran permanecido esas fotografías integradas simplemente junto con las demás fotografías de cada autor, la admiración que habrían causado habría sido mucho menor. Por lo que probablemente haya sido una exposición acertada que ha salvado en parte a muchas de esas fotos.

Una exposición en la que los artistas están cargados de identidad, estilo, imaginación y creatividad es “Improbable dreams”, de Solecism (http://www.flickr.com/photos/visus/galleries/72157622267274661/). Este conjunto está cargado de Surrealismo, pero con intención e inteligencia. Es la intersección entre soñar y despertar. Son fotos que rompen con lo natural y se abren a la mente y el inconsciente. Y probablemente una de las características que la dotan de mayor personalidad es el hecho de conseguir estos efectos de sueño, de irrealidad, sin un uso excesivo del Photoshop. Se trata de composiciones, superposiciones, fragmentaciones, y muchas otras técnicas que juegan con la percepción del espectador. Sin lugar a dudas, es un resultado lleno de magia.

(Fotografías, de izquierda a derecha: Sin título, ‘Vorfas; Sin título, Brianold ham; How my heart behaves, medejavecu; Through an Eye Brightly, DerrickT.)

Un tema importante en el Arte es el color. En las tres próximas exposiciones podemos ver el tratamiento de los tonos en la fotografía, y la forma de expresar un mismo color con diferentes elementos. Se trata de las exposiciones “Turquoise 4” (http://www.flickr.com/photos/23882161@N03/galleries/72157622456592598/), “Turquoise(ish) + Red” (http://www.flickr.com/photos/chrysti/galleries/72157622279767379/) y “Red” (http://www.flickr.com/photos/wurz/galleries/72157622245833229/), ordenadas algunas de sus fotografías respectivamente por columnas.

(Fotografías, de arriba a abajo por columnas: Birds 18th St, Edrewitz; Sin título, Dan’s Sordid & Sundry Pictures; Sin título, Lemon2; Japanese autumn, sato sugar; This Way, Photosapiens; U-bahn (or was it a s-bahn…), squirrelmonkey.)

Cada exposición, en función del color que predomina, transmite unas sensaciones totalmente diferentes. En el caso de las fotografías en tono azul turquesa, despiertan un sentimiento de paz, tranquilidad y estaticidad. Por el contrario, en las que aparece el color rojo, la sensación es de movimiento, dinamismo y agresividad. Es en las fotografías del medio, en las que se combinan ambos colores, donde se alcanza una sensación de armonía, en las que ambos tonos parecen complementarse llegando a un equilibrio visual.

Por último, quisiera hacer referencia a otras exposiciones online que se caracterizan no por su temática, sino por la técnica, o mejor dicho, por el tipo de fotografía o de cámaras que han sido utilizadas. Se trata de las cámaras Polaroid por un lado, y las Lomográficas por otro.

(Fotografías, de arriba a abajo por columnas: Sin título, Jostein Walengen; Light catcher, lifelovepaper; estrellita; jon madison; Day 124/365: Nostalgia, Mogsterr; Le ciel est une cime – d’où sombrent les étoiles, Amalia chimera; Blue, Supercapacity.)

Dentro de las cámaras Polaroid expongo tres ejemplos de diferentes exposiciones, en función de la composición que se ha utilizado. Se trata de “Why I Love Polaroid” (http://www.flickr.com/photos/angies/galleries/72157622376732384/), en la que se muestran fotografías sencillas en formato Polaroid, con sus tonos pastel característicos, su dulzura, y su personalidad; “A ‘holda the pola” (http://www.flickr.com/photos/carieellen/galleries/72157622408388128/), en la que las fotografías consisten en gente mezclando la realidad con una fotografía Polaroid; y “pola diptychs”, en la que aparecen varias fotografías Polaroid que en conjunto forman una imagen. En todas ellas se puede observar el encanto de este tipo de fotografía, su delicadeza, su estilo tan familiar, y lo efímeros y únicos que son los momentos.

Por último, la exposición “Lomo Exposures” (http://www.flickr.com/photos/rikkib/galleries/72157622379698507/), en la que nos muestra Rikki B fotografías realizadas con cámaras lomográficas con una característica en general, la técnica. Se trata de la superposición de imágenes, fácil de realizar en este tipo de cámaras. Consiste en realizar fotografías superpuestas, que se puede realizar gracias a que sean cámaras con carrete, que te permiten realizar fotografías sobre otras anteriores, pues puedes disparar sin correr el carrete. Además, en algunas de las fotos nos muestran las luces y el juego de colores llamativos y expresivos propios de esta corriente fotográfica, que se consiguen principalmente con láminas de colores que se colocan en el flash, consiguiendo estos efectos que apelan totalmente a los sentidos.

(Fotografías, de izquierda a derecha: –, Tartalom;  Absolution For A Dissolution, TheGlieseMantra; Ghosts landing on the sand1, Rihannon Adam; playing with the past, microabi.)

 

(Fotografía: No-desaparecer. Lucía López Hidalgo. 9 de Noviembre de 2011.)

Estas dos fotografías fueron tomadas en el puerto de Valencia, pero no se tratan de paisajes. En la Fotografía, como en las otras Artes, se establecen una serie de géneros para poder clasificar las obras. Esto es, el retrato, el paisaje, el bodegón,… Sin embargo, no siempre es fácil identificar una fotografía o una pintura con uno de ellos.

Son por lo tanto estos dos unos de esos ejemplos, pues tratándose de un paisaje o una vista urbana, el resultado no podría estar más alejado de la realidad. No sólo porque en la imagen no se pueda reconocer una vista realista del puerto, sino porque la intención al fotografiarlo, era la de alejarse de esa realidad, y expresar. Podría clasificarse dentro de la “fotografía experimental”, estilo abierto, amplio, sin límites, que permite al artista indagar y experimentar en la expresividad y las sensaciones.

(Fotografía: Explosions in the sky. Lucía López Hidalgo. 9 de Noviembre de 2011.)

En ellas, su importancia radica en la composición, en el juego de luces y sombras en su encuadre, en la simplificación de la realidad en formas, geometrías simples que expresan sensaciones y dinamizan. Son fotografías poco estáticas que buscan transmitir sensaciones, cuya idea básica es la de continuar, regenerarse, vivir y crecer, la de luchar por no desaparecer.

James Blake es un productor, compositor y cantante británico de música electrónica. Se trata de un artista joven pero, en mi opinión, con mucho futuro por delante. Su música, calmada, pacífica, cargada de expresión, consigue introducirse en lo más profundo y fluir, hacer vibrar, aliviando la mente de pensamientos negativos.

Sin embargo, esta entrada no es sólo una recomendación de su música, pues no era eso sólo lo que me llamó la atención. En primer lugar, fue la portada del disco que lleva su nombre, y posteriormente el videoclip de la canción “The Wilhelm Scream”. Encontré una clara inspiración en dos corrientes artísticas.

(Versión de la portada del CD de James Blake)

Por un lado es clara la influencia de una técnica del Futurismo, el Dinamismo plástico. Ésta consiste en la representación en una única imagen de las diferentes fases del movimiento de uno o varios elementos. Da así la sensación de dinamismo, energía, intensidad. Por otro lado está el juego de colores propio de la Lomografía, corriente fotográfica experimental.

Estas inspiraciones pueden verse además en el videoclip de la canción “The Wilhelm Scream”. Es curioso que este dinamismo no sea palpable sólo en las imágenes, sino en el sonido, que genera un coro de voces, un eco de “gritos”,…

Además, ya no como relación artística entre la pintura, fotografía y música, sino como recomendación musical, quiero compartir otra de sus canciones, “Limit to your love”, la cual considero una de sus mejores.

Es por lo tanto una sugerencia musical, una búsqueda de un vínculo entre dos Artes y sus posibles influencias, pero sobre todo un “grito de Wilhelm”, una súplica de paz y tregua para que su música nos traiga paz y calma en un momento en el que los pensamientos negativos parecen no poder fluir…

Julieta Anaut (http://www.julietaanaut.com.ar) es una artista que nació en Río Negro, en 1983. Su Arte, aunque difícil de clasificar, se basa en la fotografía fusionada con el dibujo y la pintura mediante técnicas digitales (fotografía con intervención digital).

De entre toda su obra, la colección que me ha parecido más interesante es “Ofrendas”, una serie de autorretratos, cuyo estilo no puede definirse de mejor forma que con sus propias palabras:

Me retrato sumergida en una naturaleza recreada, intento unirme a la tierra y al cielo por medio de un reflejo, como una mimesis que enaltece aquello que imita. Me invento en fotografías como una figura coronada de pájaros, crecida de un agua que alimenta a peces y hasta he tenido cuerpo de enredadera como una mujer en constante mutación, ser que genera vida en un despertar o florecer, que deviene en frutos o semillas.

Mis creaciones son elementos gestuales o simbólicos de una relación con el entorno: rodeada de la naturaleza, espacio de donde surgen las metáforas que me visten, o de pie, frente a grandes edificios que cubren esa tierra y ese cielo, adornada de mis pequeñas construcciones de materiales frágiles. Sostengo ramas de plástico o flores de tela, que recuerdan a las verdaderas, esas que están lejanas, las mismas que en este ritual son adoradas.

Como la pequeña Ofelia, coronada de hierbas, que río abajo abre sus manos en un gesto de ofrenda y suelta sus trofeos vegetales, “a flote como una sirena, o como criatura natural de ese elemento”, precipitándose en agua como en la vida. Razón perdida, lucha entre lo real y lo ideal…

En concreto quiero destacar dos fotografías que considero inspiradoras, equilibradas, naturales, con una representación cargada de dulzura, a pesar de tratarse de una muerte.

(Fotografía: Ofelia en el cristalino arroyo. Julieta Anaut. 2008)

(Fotografía: Ofelia. Julieta Anaut. 2008)

Su obra me resulta inteligente, premeditada, fundada en el conocimiento y la cultura de otras artes. Parece estar influenciada por Frida Kahlo y Ana Mendieta, entre otras artistas femeninas. Lo que sí está clara es su inspiración en la obra de John Everett Millais, que recibe el mismo nombre, Ofelia. Es una reinterpretación de una maravillosa pintura en el campo de la fotografía, en mi opinión, totalmente acertada.

(Ofelia. Everett Millais. 1852)

La Ofelia de Everett Millais, así como muchas otras pinturas de la misma temática, están inspiradas a su vez en el personaje Ofelia de la obra de teatro Hamlet, de Shakespeare.

Ofelia es, por lo tanto, un personaje ficticio. Se trata de una joven de la nobleza de Dinamarca, hija de Polonio, hermana de Laertes y amada de Hamlet. Este cuadro, y como consecuencia, las fotografías de Julieta Anaut , representan el instante de su muerte. Ella, tras subirse a un sauce del cual se rompe una rama, cae al arroyo, muriendo así ahogada.

(Primeras sensaciones. Lucía López Hidalgo. 20Nov2011)

Es un vídeo sencillo, simple, sin imágenes impactantes. Es el primero que realizo, y en él se recogen instantes tomados en el terreno de mis abuelos (“la cabaña” para nosotros…), donde nos juntamos para comer y pasar el día en verano. En realidad, es el primer paso que doy, y espero que no el último, pues empiezo a sentir mucha curiosidad por el mundo audiovisual, no sólo por la Fotografía…

La música es “Divina comedia”, y pertenece a la banda sonora de una película llena de sensaciones, sentimientos, instantes, imágenes que erizan el vello… Es un film que no deja indiferente. “El camino de los ingleses” (película dirigida por Antonio Banderas) es, en mi opinión, una de las películas que permanecen en la sombra más injustamente. En resumen, brillante banda sonora, intachable dirección, magníficas y desconocidas actuaciones y actores,  diálogos de gran belleza, imágenes que estremecen, sensaciones, continuas sensaciones,…

Para mí es, en una palabra, poesía.